Lectura de hoy

Jeremías 1-3

Preguntas de reflexión

  • Jeremías profetizó durante los reinados de Josías, Joacim, Sedequías, y durante una parte del exilio babilónico (2 Reyes 22-25). Algunas preguntas que debemos tener presente mientras leemos a los profetas son: ¿En qué momento de la historia de Israel vivió el profeta (antes, durante o después del exilio)? ¿A quiénes les habla en cada oportunidad? ¿El profeta está hablando del pasado, el presente o el futuro? Estas tres preguntas nos ayudarán a captar mejor el significado y propósito del mensaje del profeta.
  • Jeremías 1:4,10,16-17 ¿A quiénes fue llamado Jeremías a profetizar?
  • Jeremías 1:10 ¿En qué consistiría la misión de Jeremías?
  • Jeremías 1:13-16 ¿Qué era lo que Dios iba a hacer y por qué?
  • Jeremías 2:10-13 ¿Qué comportamiento absurdo ha mostrado Israel en su relación con Dios que ni siquiera las naciones paganas lo han tenido?
  • Jeremías 3:1,11-13. A pesar de su traición contra Dios, ¿Desechará él su pacto con Israel? ¿Cómo sabemos que no?

Resumen

En los días del rey Josías, la Palabra de Jehová vino a Jeremías para encomendarle la tarea de profetizar acerca de Jerusalén y de otros reinos. Su tarea no sería fácil porque encontraría una férrea oposición, pero Dios lo libraría siempre. Dios lo había hecho como una ciudad amurallada que puede resistir los embates de todos sus enemigos.

Así que Dios habló por medio de Jeremías a Israel, recordándole cómo él los rescató de Egipto y los condujo por el desierto a la tierra prometida, pero ellos abandonaron al Señor y se buscaron muchos dioses para adorar siguiendo las prácticas de otras naciones. Aquellos pueblos insensatos no abandonaron a sus dioses, aunque estos no eran verdaderos, pero Israel había abandonado a su Dios. Además de eso, escogieron refugiarse en Egipto y Asiria, y desecharon la protección y seguridad que Dios les ofrecía.

Pero a pesar de su deslealtad Dios los llamó al arrepentimiento; ellos fueron como una esposa infiel, pero el Señor aún los amaba. Por eso, un día Dios los hará habitar Jerusalén, les dará pastores que los guíen con sabiduría, les cambiará su duro corazón y Jerusalén será llamada “trono de Dios”.

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