Lectura de hoy
Deuteronomio 32-34
Preguntas de reflexión
- El cántico de Moisés, que Dios le enseñó para que lo transmitiera a los israelitas, es una maravillosa forma de incrustar la Palabra de Dios en las mentes de ellos. Dios utilizó diversos recursos para ayudar a los israelitas a recordar sus palabras. Nota como éste cántico es un resumen de las obras de Dios en favor de ellos, pero también un recordatorio profético de las cosas que vendrían después. Dios les anunció de antemano lo por venir.
- Deuteronomio 32:44-47 ¿De qué manera los israelitas podrían permanecer en la tierra prometida?
- Deuteronomio 32:48-52; 34:1-8. A pesar del pecado de Moisés, ¿Qué muestra de gracia tuvo Dios con su siervo?
- Deuteronomio 34:9 ¿Qué entregó Dios a Josué para que pudiera cumplir con la tarea que Dios le encomendó?
- Deuteronomio 34:10-12 ¿Qué distinguió a Moisés de otros profetas y siervos de Dios que vendrían después?
- NOTA: Aquí finaliza el Pentateuco o la Torah. Estos últimos capítulos son profundamente emotivos: el cántico de Moisés, las bendiciones finales y la muerte de Moisés sin poder entrar a la tierra prometida nos dejan expectantes respecto a lo que vendrá. Dios puso su Espíritu sobre Josué como había estado antes sobre Moisés, y ahora el pueblo se encontraba listo para tomar posesión de la tierra.
Resumen
Moisés enseñó a los israelitas el cántico que Dios les dio por testimonio de su futura rebelión. Este cántico expresa la maravillosa bondad de Dios con un pueblo indigno de sus favores, al cual liberó de la esclavitud e introdujo en una tierra exuberante y bendita; pero cuando éste pueblo gozó de la bendición, se olvidó de su Dios y le abandonó. El cántico también expresa lo que le espera a este pueblo en lo porvenir.
Moisés también bendijo a los israelitas por última vez antes de su muerte. Luego de esto, Moisés subió al monte de Abarim, el monte Nebo, para ver de lejos la tierra prometida. Él no podría entrar en ella porque no santificó a Dios delante del pueblo en las aguas de la rencilla. Dios mismo le mostró la tierra a Moisés, y después de contemplarla a la distancia, éste murió y fue sepultado en un lugar desconocido para el pueblo.