Lectura de hoy
Josué 12-15
Preguntas de reflexión
- El texto nos hace un resumen de las victorias obtenidas por Moisés antes que los israelitas cruzaran el Jordán y nos recuerda que éstas tierras conquistadas fueron entregadas a Ruben, a Gad y a la Mitad de Manases. También se hace un recuento de todas las batallas y victorias lideradas por Josué.
- Josué 13:1. Finalizadas las batallas de conquista, ¿Ya habían poseído los israelitas la totalidad de la tierra prometida? ¿Qué territorios hacían falta?
- Josué 13:7. A pesar de que no habían conquistado todo el territorio, ¿Qué orden le dio Dios a Josué? COMPARAR con Éxodo 23:27-31
- Josué 13:13 ¿Fueron los Israelitas fieles en expulsar a los cananeos como Dios les ordenó?
- Josué 13:22 ¿Qué título se le dio a Balaam en este pasaje? ¿Podemos decir que Balaam fue realmente un profeta?
- Josué 14:11-12; 15:13-19 ¿Qué diferenció a Caleb de otros israelitas en lo referente a la posesión de la tierra?
- Josué 14:15 ¿Qué sucedió después de todas las guerras de conquista?
- Josué 14-15. Finalmente, la tierra empezó a repartirse entre las tribus. ¿Qué cosa negativa nos muestra Josué 15:63 que sucedió con la tribu de Judá?
Resumen
Josué ya estaba avanzado en edad cuando Dios le dijo que aún quedaba tierra por poseer. Sin embargo, él le mandó repartir todo el país entre las tribus restantes para que éstas tomaran posesión de él en la medida en que se multiplicaban, cumpliendo así lo que Dios había hablado por medio de Moisés (Éxodo 23:27-31). Las tribus de Ruben, Gad y la Mitad de Manases ya habían recibido su territorio antes de cruzar el Jordán.
Por su parte, Caleb hijo de Jefone pidió para sí la tierra de Hebrón de acuerdo a la promesa que Dios le hizo por medio de Moisés. Él era de edad de ochenta y cinco años en ese momento, pero aún estaba vigoroso. Josué, entonces, le dio Hebrón en posesión y él echó de allí a los anaceos.
Finalmente, el sumo sacerdote Eleazar, Josué y los príncipes de las tribus de Israel, repartieron la tierra entre las tribus, echando suertes sobre ella como Dios les había ordenado.