Lectura de hoy
1 Samuel 1-3
Preguntas de reflexión
- Los primeros capítulos de 1 Samuel presentan la transición del periodo de los Jueces a un nuevo periodo conocido como “El Reino Unido”. Samuel nos mostrará cómo el pueblo pasó de “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía”, al tiempo cuando se estableció la monarquía que unificó las doce tribus bajo un solo reino.
- COMPARAR 1 Samuel 1:11 con Jueces 11:30-31 ¿En qué se parece y en qué se diferencia el voto de Ana y el de Jefté?
- 1 Samuel 2:10 ¿Qué anunció Ana de manera profética en su oración? ¿Ya había rey en Israel en ese tiempo? ¿A qué rey se refiere Ana en su oración?
- COMPARAR 1 Samuel 2:12 con 1 Samuel 2:18,21,26 ¿Cómo eran los hijos de Elí? ¿Cómo fue el carácter de Samuel desde su juventud?
- 1 Samuel 3:20 ¿En qué se convirtió Samuel ante el llamado de Dios?
- NOTA: A los profetas en la Biblia se les llama de varias maneras, a veces “Varón de Dios” y a veces “El Vidente”. Cada uno de estos títulos comunica un aspecto del ministerio profético. Recordemos que los profetas no eran adivinos o personas que predecían el futuro, su tarea era comunicar al pueblo de Israel, el mensaje que Dios les entrega a ellos de una manera directa. A veces, este era un mensaje sobre el pasado, a veces sobre el presente, y frecuentemente sobre el futuro. Estos hombres denunciaban el pecado en Israel, proclamaban el juicio divino, llamaban al arrepentimiento y anunciaban la venida de un rey futuro que establecería el reino de Dios.
Resumen
Elcana tenía dos mujeres llamadas Ana y Penina, y esta última molestaba a Ana debido a que ella no podía tener hijos. Esta familia subía todos los años para adorar a Dios en Silo, donde se encontraba el tabernáculo y el arca, y mientras estaban allí Ana hizo un voto ante Dios pidiéndole que le concediera un hijo, y si Dios lo hacía, ella lo dedicaría a Jehová para siempre. Dios escuchó la oración de Ana y le concedió un hijo, al cual ella llamó Samuel.
Cuando el niño fue destetado, Ana lo llevó al templo para consagrarlo para Dios conforme al voto que ella había hecho, y lo entregó bajo el cuidado del sumo sacerdote Eli. De esta forma Samuel crecía en gracia delante de Dios y delante del pueblo, pero a diferencia de Samuel, los hijos de Elí eran malvados contra el Señor y él no se los impedía.
Así que Dios envío su palabra por medio de un profeta para que expresara la sentencia de Dios para Elí y para su familia por su gran pecado. También, Dios llamó a Samuel y lo escogió para ser su mensajero, y todo Israel supo que éste hombre era un fiel profeta de Dios.