Lectura de hoy

Salmos 74-77

Preguntas de reflexión

  • Salmos 74:1,12. Basados en lo que hemos visto en los relatos de los libros de Reyes y Crónicas, ¿Por qué Asaf pensó que Dios había desechado a su pueblo? ¿Los había desechado Dios en verdad? ¿Qué recuerda Asaf a pesar del aparente abandonó?
  • NOTA: En Salmos 74 se nos recuerda un patrón característico de la relación de Israel con el Señor que vimos especialmente representado en el libro de Jueces. Israel pecaba apartándose de Dios, Dios permitía que los pueblos enemigos los oprimieran, ellos clamaban por liberación y Dios se compadecía de ellos enviándoles un libertador lleno del Espíritu Santo. Ahora Asaf clama a Dios y suplica por liberación. ¿Cuándo levantará Dios ese tan anhelado libertador? ¿Cuándo terminará este ciclo destructivo de Israel?
  • Salmos 75:6-8; 76:7-9 ¿Qué es lo que está preparado para los impíos? COMPARAR Apocalipsis 16:1
  • Salmos 75:9-10; 76:9 ¿Qué pasará con los justos?
  • Salmos 77:4-9 ¿Qué fue lo que inquietó tanto a Asaf que no lo dejaba dormir? Salmos 77:10-20 ¿Cómo disipó sus inquietudes? ¿Qué nos enseña esto acerca de la manera como podemos lidiar con las luchas de nuestra propia alma?

Resumen

Asaf se preguntaba por qué Dios había desechado a su pueblo y por qué estaba enojado con ellos, y le pidió a Dios que no se olvidara de su pueblo que rescató de Egipto. Porque sus enemigos, los cuales los oprimen, blasfemaban y vociferaban contra el Señor. Por eso le pidió que se acordara de su pacto y librara al que estaba abatido. También habló del juicio de Dios contra los injustos y orgullosos, y cómo la ira de Dios se derramará un día sobre todos ellos y nadie podrá resistirla.

Finalmente, habló sobre la manera como buscó a Dios en un momento de angustia. Él estaba intranquilo y su corazón se desanimaba pensando que Dios había abandonado a su pueblo y ya no tendría más misericordia de él. Este pensamiento le quitaba el sueño, hasta que decidió recordar las obras del Señor y de cómo éste había hecho pasar a su pueblo por el mar de la mano de Moisés y de Aarón.