Lectura de hoy
Salmos 70-73
Preguntas de reflexión
- En Salmos 71 encontramos la oración de un anciano (posiblemente David). Un hombre que ha atravesado por muchos momentos difíciles en su vida, pero a quién Dios ha librado de todos ellos. ¿Cuál es la seguridad que éste hombre tiene aún en su vejez? (Salmos 71:19-21)
- Salmos 72 es un salmo Mesiánico de acuerdo a lo que describimos el día de ayer. ¿De quién habla en primera instancia? ¿A quién apunta la doble referencia? ¿Qué características tendrá el rey Mesías y cómo será su reino?
- Según Asaf, los malvados parecen prosperar en este mundo e ir bien en todas sus cosas (Salmos 73:4-9) aunque menosprecian a Dios (Salmos 73:10-12). ¿Cómo llegó a sentirse él al respecto de esto según Salmos 73:1-3,13-14? ¿Qué pudo entender finalmente al reflexionar en la presencia de Dios según Salmos 73:15-20,25-26? ¿Cómo le trató Dios a pesar de su enojo según Salmos 73:21-24?
- Salmos 73:27-28 ¿Cuál es el destino final de los malvados y el de los que temen a Dios? ¿Por qué Dios parece prosperar materialmente a los malvados y no a los justos?
Resumen
David oró por el juicio de Dios contra los malvados y para que los que buscan a Dios se regocijen en él y lo alaben. Él pidió para que el Señor no tardara en rescatarlo porque se encontraba afligido y necesitado. También encontramos la reflexión de un hombre anciano (posiblemente David) que se había refugiado en Dios desde su juventud. Aunque Dios le hubo permitido vivir momentos de angustia y persecución, él le suplicó que lo librara aún en su ancianidad de todo mal y que no lo desamparara, incluso sabía que después de la muerte Dios lo levantará y consolará. Finalmente, David dirigió unas palabras para Salomón, quien le sucedería en el trono, y reflexionó sobre su reinado.
Por último, al inicio de la nueva sección de los salmos, el libro tercero, Asaf reflexionó sobre su propia experiencia al considerar la prosperidad material de los malvados. Él vio que a ellos les iba bien y que no sufrían por nada, y eso le produjo amargura, hasta el punto de pensar que es en vano buscar a Dios. Pero luego, mientras meditaba en el templo, entendió cuál era el final de ellos, y recordó que lo único que debe anhelar un justo es a Dios mismo.