Lectura de hoy
Mateo 5-6
Preguntas de reflexión
- El Sermón del Monte es uno de los grandes discursos presentados por Jesús. Después de ser ungido por el Espíritu Santo y de empezar a proclamar que su reino ha llegado, ahora Jesús como rey enseña a sus súbditos/discípulos como es vivir en el reino de los cielos. Fíjense en Isaías 11:2 en relación con la sabiduría del rey Mesías.
- COMPARAR Isaías 11:2-5 con Mateo 5:1-2 ¿Cómo se relacionan las bienaventuranzas con el carácter del rey Mesías?
- El reino de los cielos, o también, el reino de Dios fue prometido por siglos a través de los profetas y ahora ya estaba presente.
- Mientras leemos el Sermón del Monte, no pensemos en él como una lista de mandatos para llegar a ser parte del reino de Dios sino más bien como un discurso que nos presenta cuáles son los valores del reino de Dios, las cosas que importan en el reino y cómo deben vivir aquellos que ya pertenecen a él. ¿En qué se diferencia el reino de los cielos con la manera como funcionan los reinos de este mundo? ¿De qué manera funcionaron los reinos antiguos como el de Asiria, Babilonia y Persia que vimos en la historia del Antiguo Testamento?
- INVESTIGA sobre los escribas, fariseos y saduceos. Este grupo de personas aparecerán frecuentemente mencionados en los evangelios y es importante conocer quiénes son para entender sus muchas interacciones con Jesús.
Resumen
En la etapa inicial de su ministerio Jesús reunió a algunos seguidores y con ellos recorrió la región de Galilea enseñando en las sinagogas, predicando públicamente el evangelio del reino de Dios y mostrando su identidad mesiánica mediante grandes señales milagrosas. Multitudes lo seguían a diversos lugares para escuchar su enseñanza.
En una ocasión, viendo las multitudes, subió a un monte y se sentó, y cuando sus discípulos se hubieron acercado, les habló del reino de Dios. Les habló de la clase de vida que caracteriza a los súbditos del reino, y mostró lo radicalmente diferente que el reino de Dios es. Un reino que no consiste en la práctica superficial y aparente de ciertas ordenanzas que satisfacen al ojo humano, sino uno que se manifiesta principalmente en la intimidad del ser y que produce verdaderos frutos de justicia, una justicia mayor que la de los escribas y fariseos.